Mi reseña:

«Las niñas gordas se alimentan de decepciones. Las niñas famélicas se alimentan de impotencia. Las niñas solitarias se alimentan de dolor. Las niñas siempre, siempre, siempre, comen abismos».
_____________________________________

Tenía pendiente leer el segundo libro de cuentos que publicó la escritora ecuatoriana María Fernanda Ampuero; sabía que iba a pensar, «¿por qué me demoré tanto?». Ojalá yo pudiera escribir como ella.

Leer a Ampuero requiere valentía. No solo porque aborda temáticas duras y complejas, sino porque su prosa te atraviesa el cuerpo por completo. Tiene la capacidad de poner en palabras lo que todas las mujeres conocemos; sí, todas, porque todas hemos sufrido violencia de género con mayor o menor brutalidad. Es como si leerla despertara un saber transgeneracional que nos atraviesa por el solo hecho de ser mujer.

La colección «Sacrificios humanos» incluye doce relatos narrados por mujeres —muchas de ellas niñas— que tienen y tuvieron que aprender «a no importunar» al hombre. Ellas intentan sobrevivir a relaciones abusivas, sus cuerpos son expuestos a la mirada y la mano del otro. Cuentos que exponen el clasismo, la invisibilidad social de la migrante, el horror doméstico.

 

En estos cuentos, el horror es corporal. Duros, sí, pero ninguna lucha se lleva adelante fingiendo demencia.

Editorial: Páginas de espuma

Sacrificios Humanos - María Fernanda Ampuero

$28.000,00
Sacrificios Humanos - María Fernanda Ampuero $28.000,00
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

Mi reseña:

«Las niñas gordas se alimentan de decepciones. Las niñas famélicas se alimentan de impotencia. Las niñas solitarias se alimentan de dolor. Las niñas siempre, siempre, siempre, comen abismos».
_____________________________________

Tenía pendiente leer el segundo libro de cuentos que publicó la escritora ecuatoriana María Fernanda Ampuero; sabía que iba a pensar, «¿por qué me demoré tanto?». Ojalá yo pudiera escribir como ella.

Leer a Ampuero requiere valentía. No solo porque aborda temáticas duras y complejas, sino porque su prosa te atraviesa el cuerpo por completo. Tiene la capacidad de poner en palabras lo que todas las mujeres conocemos; sí, todas, porque todas hemos sufrido violencia de género con mayor o menor brutalidad. Es como si leerla despertara un saber transgeneracional que nos atraviesa por el solo hecho de ser mujer.

La colección «Sacrificios humanos» incluye doce relatos narrados por mujeres —muchas de ellas niñas— que tienen y tuvieron que aprender «a no importunar» al hombre. Ellas intentan sobrevivir a relaciones abusivas, sus cuerpos son expuestos a la mirada y la mano del otro. Cuentos que exponen el clasismo, la invisibilidad social de la migrante, el horror doméstico.

 

En estos cuentos, el horror es corporal. Duros, sí, pero ninguna lucha se lleva adelante fingiendo demencia.

Editorial: Páginas de espuma